Cultura Galega Adiós, ríos; adiós, fontes; adiós, regatos pequenos; adiós, vista dos meus ollos, non sei cando nos veremos. (Rosalía de Castro) Comería a túa alma coma quen come un ovo doce novo, perfecto microcosmos no seu óvalo de nacre. (Estíbaliz Espinosa) Idioma meu, homilde, nidio, popular, labiego, suburbial e mariñeiro, que fas avergoñar ó burgués, ó señorito i o tendeiro. (Manuel María Fernández) Ás veces fáltannos palabras e ás veces sóbrannos, ás veces fáltanos o tempo de dicilas e ás veces pásanos o tempo de calalas. (Baldo Ramos) Os soños cantan coa gorxa xeada, como esclavos fan tocar os tambores. (Manuel Rivas) Mexan sobre nós e temos que dicir que chove. (Castelao) Díxenlle á rula: Pase miña señora! E foise polo medio e medio do outono por entre as bidueiras sobre o río. (Álvaro Cunqueiro)

Isla de Guidoiro Areoso


La Isla de Guidoiro Areoso (Illa do Guidoiro Areoso) es un islote situado en el interior de la Ría de Arousa a 1'4 kilómetros al oeste de A Illa de Arousa, isla y municipio de la Provincia de Pontevedra, a la que pertenece. Es el mayor de los islotes que conforman el archipiélago de Rúa y Os Guidoiros (O Areoso y Isla Guidoiro Pedregoso), en el interior de la ría de Arousa. Apenas tiene 600 m de largo de norte a sur por 200 m en su punto más ancho y sólo alcanza 9 m sobre el nivel del mar en su punto más alto. Es un islote de casi 9 hectáreas, bajo y constituido casi completamente de arena. La mitad norte está ocupada por una duna activa, mientras que en la sur se mezclan afloramientos graníticos con una duna vegetada con herbáceas. Toda la isla está rodeada de arrecife a flor de agua, incluso en aquellas partes con más presencia de arena emergida.

Isla de Guidoiro Areoso

A pesar de su tamaño, destaca la presencia de diversos restos arqueológicos, sobre todo varios dólmenes o túmulos megalíticos.

A finales de los años 80 del siglo XX el arqueólogo J. Manuel Rey localizó en su superficie tres estructuras megalíticas, de las que excavó dos, así como un asentamiento de comienzos de la Edad del Bronce en el que junto a cerámicas y otras piezas, se recuperaron abundantes restos de fauna doméstica (vacas, cerdos y ovejas o cabras). No parece haber ocupaciones humanas posteriores a esa fecha. Únicamente encontró restos de un ánfora romana que seguramente procede de un pecio hundido en las cercanías. Aun así, O Areoso siguió frecuentándose tanto para el marisqueo como para la extracción de granito para la cantería.

Puede extrañar la presencia de este importante número de yacimientos arqueológicos en un islote tan pequeño y apartado del continente, pero hay que aclarar que ni el nivel del mar ni la línea de costa permanecieron estables a lo largo del tiempo. Las rías gallegas se formaron por la inundación de antiguos valles fluviales en el fin de la última glaciación, hace 10.000 años. Pero esta inundación no fue inmediata y se dieron ciclos de crecimiento del nivel del mar y otros de estabilización. Los estudios indican que desde el 5000 a. C. y durante todo el Neolítico, época de construcción de las tumbas megalíticas, el nivel del mar estaría estabilizado entre 5 y 7 m bajo el nivel actual, con lo cual la línea de costa estaría más al interior de la ría que en la actualidad.2 Con esta situación, la actual Illa de Arousa formaría en esta época parte de una gran península unida al continente, península de la que también formarían parte el propio Guidoiro Areoso y otros islotes más pequeños como el Corveiro o Guidoiro Pedregoso. El mar permaneció estable hasta comienzos de la Edad del Bronce, entre el 2200-2000 a. C., cuando comenzó a subir de forma progresiva hasta situarse 1.000 años después entre 1 y 2 m bajo la cota actual. Seguramente durante esta subida fue cuando Guidoiro quedó convertido en una isla, de ahí que no se conozcan ocupaciones humanas posteriores al Bronce.

En los últimos años el islote ha sufrido un importante proceso de alteración de las superficies de arena, como corresponde a su ambiente dunar. La duna norte se ha reducido considerablemente en altura y extensión, mientras que en las playas ha desaparecido casi un metro de arena sólo entre el 2008-2014. Como consecuencia de esta situación, otros yacimientos arqueológicos han salido a la luz. Ahora conocemos un total de cinco estructuras megalíticas, y abundante material arqueológico del Neolítico final y de comienzos de la Edad del Bronce se esparce por la zona intermareal. La acción del mar, inexorable, está afectando a estos yacimientos alterándolos y haciéndolos desaparecer paulatinamente.

Todos los yacimientos arqueológicos que conocemos en Guidoiro Areoso a comienzos del 2014 se sitúan en la zona intermareal, donde la acción del mar los deja al descubierto, ya que el interior está completamente ocupado por una duna. Hasta ahora hemos identificado cinco monumentos megalíticos (mámoas), todos ellos en la mitad sur de la isla. No conocemos su cronología exacta, pero no difieren mucho de los que encontramos en el resto de Galicia, por lo que les podemos suponer una similar, del Neolítico o Calcolítico (4500-2000 a.c. en cifras redondas). Además, por las playas del islote se esparce abundante material arqueológico del Calcolítico y de la Edad del Bronce, sobre todo cerámica y restos de comida.

Pero esto es sólo lo que sabemos hasta hoy. Cada año los temporales del invierno erosionan un poco más O Areoso y dejan a la vista nuevos hallazgos arqueológicos hasta entonces sepultados por la arena. Y seguramente aun existen muchas sorpresas escondidas bajo ella.

En el año 2014 se ha puesto en marcha una iniciativa abierta al conjunto de la sociedad: Guidoiro Dixital, donde se busca reunir información gráfica previa al 2013 (fotografía, vídeo) del islote y sus yacimientos con el propósito de dar a conocer este patrimonio tan frágil, hacer un seguimiento de cómo ha evolucionado la línea de costa y cómo ha afectado a la preservación de los yacimiento, promover su protección y reconstruir los yacimientos que han sido destruidos o alterados por esta dinámica.

Isla de Guidoiro Areoso

Pero el espacio que hoy es el islote de O Areoso no se usó en la prehistoria sólo como lugar funerario. Diferentes grupos humanos lo frecuentaron, al menos, desde el Neolítico Final hasta momentos avanzados de la Edad del Bronce. En todas las playas de la zona sur aparecen abundantes restos arqueológicos esparcidos por la superficie, puestos al descubierto por la acción de las mareas. Son fundamentalmente fragmentos de recipientes de cerámica, pero también huesos de animales y conchas, es decir, restos de comida.

Además, J. M. Rey constató en su excavación que sobre la mámoa una vez abandonada y después de que estuviera ya parcialmente oculta por la arena de playa, se instaló un asentamiento datado entre lo 2225 y el 1950 a. C. En él recogió abundantes recipientes cerámicos, entre ellos algunos del tipo campaniforme, que varían en forma, calidad y capacidad con respeto a los de la fase anterior. Varios cacharros tienen restos de hollín y quemado en su superficie, prueba de que se pusieron al fuego, por lo que seguramente estamos ante un poblado o campamento episódico. También aparecieron dos punzones metálicos, en bronce, un punzón de hueso e instrumentos hechos en piedra pulimentada y tallada.

Pero lo más interesante de la excavación fue que se recuperaron abundantes restos de comida, huesos y conchas, que no es habitual conservar en Galicia para épocas tan antiguas por la acidez del suelo, pero que el medio marino de Guidoiro Areoso ayudó a preservar. Aquellas gentes comían ganado vacuno, ovejas/cabras (estas dos especies son muy difíciles de diferenciar a partir únicamente de sus huesos) y cerdos. En cuanto a los mariscos, las especies consumidas eran la ostra, el mejillón y la lapa, que seguro recogían en los arenales y roquedos próximos.

Además, durante la Edad del Bronce también parece que se realizaron enterramientos en el islote. A parte de que alguna de las mámoas podía seguir en uso, se han localizado dos pequeñas cistas, cajas hechas con losas de piedra que son utilizadas como sepulcro. Originalmente estarían sepultadas bajo el terreno, como las tumbas de los camposantos de las iglesias.

Isla de Guidoiro Areoso

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