Cultura Galega Adiós, ríos; adiós, fontes; adiós, regatos pequenos; adiós, vista dos meus ollos, non sei cando nos veremos. (Rosalía de Castro) Comería a túa alma coma quen come un ovo doce novo, perfecto microcosmos no seu óvalo de nacre. (Estíbaliz Espinosa) Idioma meu, homilde, nidio, popular, labiego, suburbial e mariñeiro, que fas avergoñar ó burgués, ó señorito i o tendeiro. (Manuel María Fernández) Ás veces fáltannos palabras e ás veces sóbrannos, ás veces fáltanos o tempo de dicilas e ás veces pásanos o tempo de calalas. (Baldo Ramos) Os soños cantan coa gorxa xeada, como esclavos fan tocar os tambores. (Manuel Rivas) Mexan sobre nós e temos que dicir que chove. (Castelao) Díxenlle á rula: Pase miña señora! E foise polo medio e medio do outono por entre as bidueiras sobre o río. (Álvaro Cunqueiro)

La caza de ballenas en Galicia


La mañana del 27 de abril de 1980 dos bombas hundían en el puerto de Marín a los balleneros IBSA I y II, aunque el IBSA I posteriormente pudo ser reflotado y reparado. El atentado fue reivindicado por 'Sea Sheperd Conservation Society', entidad creada por Paul Watson, que había abandonado Greenpeace porque era partidario de utilizar métodos más contundentes para defender a los animales. 

Los activistas de 'Sea Sheperd Conservation Society', mucho antes de que se pudiesen ver por televisión persiguiendo a los balleneros japoneses, defendieron a los grandes cetáceos en las costas de Galicia. La organización de Paul Watson justificó el ataque acusando a la flota ballenera española de violar el cupo de capturas que tenía asignado.

Rorcual Azul.

Pero los antecedentes de la flota ballenera gallega empezaron en la década de 1920, la cual estaba formada por barcos de pequeño porte que se limitaban a cazar a los animales y remolcarlos a la fábrica de Caneliñas (Cee-A Coruña) que estuvo operativa desde 1924 a 1927 o a grandes barcos factoría fondeados en la Ensenada de Barra, en la Ría de Aldán y en la Ría de Corcubión. Por esta razón, estos pequeños balleneros no podían alejarse mucho de la costa para que el animal capturado llegase a las factorías en buen estado de conservación.

Es imposible saber a ciencia cierta cuantos cetáceos mataron en Galicia entre 1924 y 1927, pero se estima que fueron entre 2.200 y 3.000 los rorcuales (comunes, norteños, azules…) y cachalotes cazados, pero no hay censos fiables que permitan dar una cifra exacta. En 1927 cesó la actividad ballenera en Galicia, unos dicen que por el descenso de las capturas, otros por problemas económicos.

Durante la segunda mitad del siglo XX estuvieron activas tres factorías terrestres en Galicia: Caneliñas en Cee (A Coruña), entre 1951 y 1985, Balea en Cangas (Pontevedra) entre 1955 y 1983 y Cabo Morás en Xove (Lugo) entre 1965 y 1975. En estos años descuartizaron 6.337 cachalotes, 4.686 rorcuales comunes, 291 rorcuales norteños, 17 ballenas azules y 2 yubartas contribuyendo de forma importante a esquilmar a los grandes cetáceos de aguas del Atlántico Norte.

Cachalote

En 1985, último año de caza, los balleneros gallegos capturaron 48 rorcuales comunes, 18 machos y 30 hembras. Fue el fin de la industria ballenera en Galicia, y en casi todo el mundo. Excepto en algunos países que siguen matando ballenas.

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