Cultura Galega Adiós, ríos; adiós, fontes; adiós, regatos pequenos; adiós, vista dos meus ollos, non sei cando nos veremos. (Rosalía de Castro) Comería a túa alma coma quen come un ovo doce novo, perfecto microcosmos no seu óvalo de nacre. (Estíbaliz Espinosa) Idioma meu, homilde, nidio, popular, labiego, suburbial e mariñeiro, que fas avergoñar ó burgués, ó señorito i o tendeiro. (Manuel María Fernández) Ás veces fáltannos palabras e ás veces sóbrannos, ás veces fáltanos o tempo de dicilas e ás veces pásanos o tempo de calalas. (Baldo Ramos) Os soños cantan coa gorxa xeada, como esclavos fan tocar os tambores. (Manuel Rivas) Mexan sobre nós e temos que dicir que chove. (Castelao) Díxenlle á rula: Pase miña señora! E foise polo medio e medio do outono por entre as bidueiras sobre o río. (Álvaro Cunqueiro)

La leyenda de la Cruz de Daniel


Hoy os presentamos la leyenda de la Cruz de Daniel en el monte Castelo, en el municipio de Cotobade. En la subida, recomendable solo en todoterreno, bicicleta o andando, encontraremos una cruz grabada en la roca, que es conocida como Cruz de Daniel. Está en altorrelieve, esculpida sobre una piedra que parece estar apoyada en equilibrio sobre otra. Los vecinos del lugar solo conocen algunos motivos de la historia que motivó esta cruz. Los únicos datos que tiene son unas iniciales, "F.D." y una fecha, 1903. 

Dicen que la talla fue sufragada por los vecinos en honor a un pastor llamado Daniel, que habría muerto de frío en ese lugar.

Sin embargo, hay otra historia curiosa que bien podría encajar en la historia del pastor del monte Castelo, aunque tiene algunas diferencias.

El médico Víctor Lis Quibén, en un artículo publicado en 1953 en al Revista de Dialectología y Tradiciones Populares, cuenta una historia que le relataron y que tiene como protagonista a un pastor que iba a pacer su ganado al monte Castelo.

Bajo el título "El conjuro de la tronada en Galicia", Lis Quibén cuenta que un Lunes de Pascua, un pastor -del que no da el nombre- iba a llevar a su rebaño a este monte, cuando se encontró a una anciana que iba a misa. La mujer le recriminó que porqué no asistía al oficio religioso antes de llevar al ganado, ya que le daría tiempo a hacer ambas cosas. 

Cruz de Daniel, en el monte de Castelo.

El joven pastor no solo no le hizo caso, sino que contestó mal a la anciana y subió con sus ovejas al monte. Fue allí cuando le sorprendió una tormenta y tuvo que refugiarse -junto con los animales- bajo una de las numerosas piedras que existen. Un rayo cayó sobre la roca y la partió. La mayoría de las ovejas murieron y él fue encontrado por unos vecinos y llevado inconsciente a su casa. 

Lis Quibén dice que los vecinos interpretaron este hecho como una especie de castigo divino y que desde ese momento el Lunes de Pascua fue festivo en la parroquia de Viascón, mientras que en las limítrofes no lo era. De todos modos, hoy no ocurre, aunque se entiende que sí era festivo cuando publicó el artículo, en 1953. Además, sitúa la historia del pastor 43 años antes, es decir, sobre 1911.

En común tiene que el protagonista es un pastor en monte Castelo, en una fecha aproximadamente similar, ya que la diferencia entre 1903 y 1911 puede ser por entre cuando fue escrito el artículo y cuando fue publicado.

La diferencia es que el pastor muere de frío en uno de los relatos y en otro dice que fue llevado a su casa, que solo el ganado murió.
En todo caso, una subida hasta la Cruz de Daniel nos permitirá unas inmejorables vistas sobre las parroquias cotobadesas de Tenorio y Viascón y el escenario de una o dos historias de leyenda.

Cómo llegar
Lo más conveniente es preguntar desde Castro, en la parroquia de Tenorio-Cotobade, a la que se llega por la N-541 desde Pontevedra.

Cruz de Daniel, en el monte de Castelo

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