Cultura Galega Adiós, ríos; adiós, fontes; adiós, regatos pequenos; adiós, vista dos meus ollos, non sei cando nos veremos. (Rosalía de Castro) Comería a túa alma coma quen come un ovo doce novo, perfecto microcosmos no seu óvalo de nacre. (Estíbaliz Espinosa) Idioma meu, homilde, nidio, popular, labiego, suburbial e mariñeiro, que fas avergoñar ó burgués, ó señorito i o tendeiro. (Manuel María Fernández) Ás veces fáltannos palabras e ás veces sóbrannos, ás veces fáltanos o tempo de dicilas e ás veces pásanos o tempo de calalas. (Baldo Ramos) Os soños cantan coa gorxa xeada, como esclavos fan tocar os tambores. (Manuel Rivas) Mexan sobre nós e temos que dicir que chove. (Castelao) Díxenlle á rula: Pase miña señora! E foise polo medio e medio do outono por entre as bidueiras sobre o río. (Álvaro Cunqueiro)

La leyenda de la Serpiente de Troña


Hoy os presentamos un petroglifo, que tiene la particularidad de representar una serpiente. No es único, hay otros grabados serpentiformes, incluso en castros, pero este, además, tiene una leyenda que lo justifica.

Este, como se ve en la fotografía, representa un ofidio grabado en una piedra vertical que se encuentra cerca de la ermita. Algunos autores aseguran que esta representación no es una serpiente sino un 'plano' del castro. 

Pero primero veamos el relato legendario: Cuentan que había en la cima de este monte una terrible serpiente que devoraba el ganado de los habitantes del entorno. Por miedo a que bajase, regularmente la alimentaban con un animal. Cansados de pagar el tributo, un día le ataron a la presa una cuerda. El ofidio tragó su bocado, pero un extremo de la cuerda quedó fuera y sirvió a los vecinos para tirar de ella y, seguidamente, darle muerte. 

Finalmente, enterraron a la serpiente en donde se encuentra el atrio de la ermita de Dulce Nombre de Jesús, donde también está el petroglifo que visitamos en esta ocasión.

La construcción de lugares religiosos donde antes había otros paganos es especialmente evidente en este lugar de la parroquia de Pías (Ponteareas, Pontevedra). Alrededor de la capilla están los restos de un castro de forma ovalada, con una treintena de construcciones, que data del siglo IV antes de Cristo, aunque estas edificaciones prerromanas tuvieron diferentes épocas de ocupación.

Además del castro, el petroglifo y la ermita, destacan por su factura uno de los cruceiros que están en el atrio.

Cómo llegar
Desde Ponteareas, hay que tomar la carretera que va hacia Mondariz. Al lelgar a la parroquia de Pías, hay que desviarse a la derecha siguiendo la señalización del Castro de Troña.

Serpiente de Troña

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