Cultura Galega Adiós, ríos; adiós, fontes; adiós, regatos pequenos; adiós, vista dos meus ollos, non sei cando nos veremos. (Rosalía de Castro) Comería a túa alma coma quen come un ovo doce novo, perfecto microcosmos no seu óvalo de nacre. (Estíbaliz Espinosa) Idioma meu, homilde, nidio, popular, labiego, suburbial e mariñeiro, que fas avergoñar ó burgués, ó señorito i o tendeiro. (Manuel María Fernández) Ás veces fáltannos palabras e ás veces sóbrannos, ás veces fáltanos o tempo de dicilas e ás veces pásanos o tempo de calalas. (Baldo Ramos) Os soños cantan coa gorxa xeada, como esclavos fan tocar os tambores. (Manuel Rivas) Mexan sobre nós e temos que dicir que chove. (Castelao) Díxenlle á rula: Pase miña señora! E foise polo medio e medio do outono por entre as bidueiras sobre o río. (Álvaro Cunqueiro)

La leyenda de Ponte do Porco


En Ponte do Porco, La Coruña, hay un jabalí de piedra con una cruz a lomos y una impresionante leyenda.

Siendo señor de estas tierras Nuno Freire de Andrade, cuentan que en la villa de Pontedeume vivía un paje de enorme destreza y valentía de nombre Roxín Roxal que contaba con el favor del señor de Andrade. 

Tal era el cariño que el conde tenía por el joven que le llegó a regalar un hermoso puñal de plata de su propiedad. Quiso el destino que este joven, apuesto pero humilde de condición, quedara prendido de la hija del conde, Teresa. Cuando la noticia llegó a oídos de Andrade, obligó a su hija a casarse con el noble Enrique Osorio y mandó desterrar al desdichado sirviente.

La leyenda cuenta que estando la hija de Andrade de cacería con su marido, un monstruoso jabalí los atacó a orillas del Lambre. Aterrorizado, el esposo huyó dejando atrás a la pobre doncella, que sucumbió ante los colmillos de la bestia. Cuando la noticia llegó a la villa de Pontedeume, la desdicha de Andrade y de sus vasallos fue terrible, y las tierras de Fernán Pérez se tiñeron de luto y de dolor.

No obstante, un buen día llegó a oídos del señor de Andrade la noticia de que en uno de los puentes que había mandado construir su familia entre Pontedeume y la villa de Betanzos había aparecido el cadáver de un enorme animal. Rápidamente, mandó ensillar su caballo y emprendió camino al lugar indicado. 

Jabalí de piedra en Ponte do Porco, La Coruña.

Allí encontró al enorme animal, verdugo de su hija, tendido sobre el puente que acabaría por dar nombre. Sobre su lomo sobresalía brillante un puñal de plata que el señor de Andrade, entre lágrimas, rápidamente reconoció como el arma con la que había obsequiado a Roxín Roxal.

Comparte y twittea para que todos tus amigos conozcan las tradiciones y leyendas gallegas. Si además te suscribes podrás recibir nuestras novedades por email.

Porque Galicia es única y aculturadegalicia.com también.





-